Club de lectura 11/12

Sesión 9. Club MUCHALETRA: La conjura de los necios, de John Kennedy TOOLE

Entrada publicada en Club MUCHALETRA el 06 de Febrero, 2012 por Club de lectura – Sin comentarios

En la próxima sesión que tendrá lugar el 20 de febrero (19:15), comentaremos el libro de John Kennedy Toole: La conjura de los necios.

John Kennedy Toole: (Nueva Orleans, Luisiana 1937-Biloxi, Misisipi 1969). Fue un magnífico estudiante. Tras graduarse en la Universidad de Tulane, realizó un graduado superior en lengua inglesa en la Universidad de Columbia y luego pasó un año como profesor asistente de inglés en la Universidad del Suroeste de Luisiana. Después se trasladó a Nueva York para coger un puesto de profesor en el Colegio Hunter. También dedicó tiempo al intentar sacarse un doctorado en Columbia, pero no lo acabó porque tuvo que acudir a filas en el Ejército de los Estados Unidos en 1961, donde sirvió dos años en Puerto Rico enseñando inglés a los reclutas hispano-hablantes en Fort Buchanan.

Toole envió su manuscrito de La conjura de los necios a Simon and Schuster. Después de la excitación inicial por el libro, el editor lo rechazó, diciendo que el libro “no trataba realmente de nada”. Toole comenzó a deteriorarse rápidamente después de perder la esperanza de publicar su libro, que él consideraba una obra maestra. Comenzó a emborracharse y a descuidar sus actividades profesionales, dejó de enseñar en las clases doctorales de Tulane, hundiéndose en una profunda depresión que lo llevó a sentirse un absoluto fracasado. Se suicidó el 26 de marzo de 1969.

La conjura de los necios fue publicada póstumamente en 1980 y galardonada con el premio Pulitzer en 1981. Su título es una referencia a una cita de uno de los clásicos de la sátira, Jonathan Swift: Cuando un verdadero genio aparece en el mundo, lo reconoceréis por este signo: todos los necios se conjuran contra él.

Fue escrita hacia 1962 y narra las peripecias de Ignatius J. Really, su personaje central, un ser incomprendido de treinta y pocos años que vive en la casa de su madre y que lucha por lograr un mundo mejor desde el interior de su habitación. Cruelmente se verá arrastrado a vagar por las calles de Nueva Orleans en busca de trabajo, obligado a adentrarse en la sociedad, con la que mantiene una relación de repulsión mutua, para poder sufragar los gastos causados por su madre en un accidente de coche mientras conducía ebria. El autor, a través de la tortuosa y enrevesada personalidad de Ignatius, da un repaso a la época que le tocó vivir en un tono de burla que contrasta con la triste visión de las vidas de los personajes retratados.

Esperamos vuestros comentarios.

Sesión 9. Club ARTEMISA: ¿En qué creen los que no creen?, de Umberto ECO

Entrada publicada en Club ARTEMISA el 06 de Febrero, 2012 por Club de lectura – Sin comentarios

En la próxima sesión que tendrá lugar el 20 de febrero (11:00), comentaremos el libro de Umberto Eco: ¿En qué creen los que no creen?.

Umberto Eco: (Alessandría, Piamonte, 1932). Semiólogo y escritor italiano. Se doctoró en Filosofía en la Universidad de Turín, con L. Pareyson. Su tesis versó sobre El problema estético en Santo Tomás (1956). Su interés por la filosofía tomista y la cultura medieval se hace más o menos presente en toda su obra, hasta emerger de manera explícita en su novel El nombre de la rosa (1980). Desde 1971 ejerce su labor docente en la Universidad de Bolonia, donde ostenta la cátedra de Semiótica.

Se pueden definir dos presupuestos clave en la amplia producción del autor: en primer lugar, el convencimiento de que todo concepto filosófico, toda expresión artística y toda manifestación cultura, de cualquier tipo que sea, deben situarse en su ámbito histórico; y en segundo lugar, la necesidad de un método de análisis único, basado en la teoría semiótica, que permita interpretar cualquier fenómeno cultural como un acto de comunicación regido por códigos y, por lo tanto, al margen de cualquier interpretación idealista o metafísica.

¿En qué creen los que no creen? : la propuesta de este volumen es amplia y variada, profunda y vital, consustancial a la vida misma de los laicos, o sea de aquellos que no tienen ordenes clericales, de los ateos, que son quienes niegan la existencia de Dios y de los Agnósticos, los que declaran impenetrable al conocimiento humano toda noción de lo absoluto, y de los Gnósticos más abiertos al conocimiento intuitivo y misterioso de las cosas del espíritu y de la mente. Las misivas intercambiadas entre los dos personajes serán un deleite. Serán además un reencuentro con posiciones personales: la reafirmación, el rechazo o la negación. El inicio de un cuestionamiento o la ratificación de la razón o del error.

Esperamos vuestros comentarios.

Sesión 9. Club MACONDO: Las fuentes del Pacífico, de Jesús FERRERO

Entrada publicada en Club MACONDO el 31 de Enero, 2012 por Club de lectura – Sin comentarios

En la próxima sesión que tendrá lugar el 13 de febrero (19:15), comentaremos el libro del autor nacido en nuestra provincia Jesús Ferrero: Las fuentes del Pacífico.

Jesús Ferrero (Santa Eulalia de Tábara, Zamora, 1952). Se licenció en Historia Antigua en la Escuela de Altos Estudios de París tras pasar su infancia y adolescencia en Gipúzcoa y Navarra e iniciar sus estudios universitarios en la ciudad de Zaragoza. Durante su estancia parisina trabaja como portero de noche en un hotel al tiempo que redacta su tesina, asiste a seminarios y conferencias de importantes filósofos como Foucault, Lacan, Deleuze, Barthes o Lévi-Strauss y escribe su primera novela, Bélver Yin (1981), con la que ganará el Premio Ciudad de Barcelona en 1982. Se traslada entonces a la capital catalana donde escribirá sus siguientes obras: Opium, Lady Pepa, Débora Blenn, Alis el Salvaje, Los reinos combatientes y El efecto Doppler (Premio Internacional de Novela). Posteriormente, se instala en Madrid donde ejerce como profesor en la Escuela de Letras y escribe las novelas Amador o la narración de un hombre afortunado, El último Banquete (Premio Azorín, 1997), El diablo en los ojos, Juanelo o el hombre nuevo, Ángeles del abismo, Las trece rosas y Las fuentes del Pacífico.
Es autor de varios libros de poemas: Río amarillo (1986), Negro sol (1987), Ah mira la gente solitaria (1988) y Las noches rojas (2003, premio Barcarola de Poesía); de las obras teatrales Las siete ciudades del Cíbola (1999) y Antes de que llegue el fuego y de varias narraciones juveniles como Las veinte fugas de Básil, Ulaluna, Válter o el viaje alucinante y Zirze piernas largas. También escribió junto a Pedro Almodóvar el guión de la película Matador. En 2009 ganó el Premio Anagrama con el ensayo titulado Las experiencias del deseo. Eros y misos. Su última novela es Balada de las noches bravas (2010).

Las fuentes del Pacífico. A pesar de tratarse de un relato de aventuras en el mar, el propio Ferrero prefiere definir esta obra como una “novela de avatares”. Protagonizada por la goleta Pacific y su tripulación, que a finales del siglo XIX emprenden viaje siguiendo los pasos de Jean y John hacia la lejana y misteriosa isla de Kaolai en busca de las fuentes de las que surgió el rey de los océanos; la obra desgrana junto a la aventura marinera la otra travesía de los protagonistas “hacia el fondo de sí mismos”. Los acontecimientos descubrirán, poco a poco, la ambición, la crueldad y la codicia que el ser humano puede albergar de forma que, al mismo tiempo que asistimos a la exploración de un lugar remoto y exótico, tendremos ocasión de explorar también la doble cara del humano a través de unos hechos que modifican profundamente a los personajes que participan en ellos.

+ Información
Ficha de la editorial
Reseña en El Cultural

El autor, en El Castellano

Esperamos vuestros comentarios.

Sesión 9. Club ÉBANO: El gran Gatsby, de F. Scott FITZGERALD

Entrada publicada en Club ÉBANO el 31 de Enero, 2012 por Club de lectura – 1 Comentario

En la próxima sesión que tendrá lugar el 13 de febrero (11:00), comentaremos el libro de F. Scott Fitzgerald: El gran Gatsby.

Francis Scott Fitzgerald (Minnesota, USA, 1896 – Hollywood, California, 1940) fue un novelista estadounidense de la época del jazz. Creció en una familia católica irlandesa. Estudió en la Universidad de Princentown, sin llegar a graduarse, y luego se alistó en el ejército para participar en la Primera Guerra Mundial. Su obra es el reflejo de los problemas de la juventud de su país en los años que siguieron a esta guerra, de ahí que sus novelas expresen el desencanto de los privilegiados jóvenes de su generación que arrastraban su lasitud entre el jazz y la ginebra.
Con su novela inicial, A este lado del paraíso (1920), obtuvo gran popularidad lo que le permitió ir publicando sus cuentos en revistas de prestigio como The Saturday Evening Post y convertirse en una de las figuras más representativas del “sueño americano” de la década de 1920. Se trasladó a Francia junto con su mujer, Zelda Sayre, personaje fundamental para Fitzgerarld tanto en la felicidad como en la desdicha, ya que fue su inspiración y compañía en el decenio de gloria que les tocó vivir y el centro de sus preocupaciones a partir de 1930, cuando él se hundió en el alcohol y ella en la demencia.  En Francia acabó de escribir la que se considera su obra maestra, El gran Gastby (1925), la historia del éxito y posterior decadencia de un traficante de alcohol durante la ley seca que se fabrica una identidad aristocrática y, a partir de ella, vive como un fantasma en una mansión consagrando todas sus fuerzas y dinero a conseguir a la mujer que ama, Daisy. Fitzgerald describió en sus páginas un arquetipo que estaba surgiendo por entonces en Estados Unidos: el individuo de clase baja y de escasa moral, que para triunfar utiliza cualquier medio a su alcance. Escribió aún otras dos grandes novelas, Suave es la noche (1934), que él consideraba la culminación de su obra, y la póstuma e inconclusa El último magnate (1941), donde cuenta los aspectos más miserables del mundillo de Hollywood, que tan bien conocía, ya que en los años de ruina que precedieron a su muerte trabajó como guionista anónimo para la industria del cine.

F. Scott Fitzgerald pertenece a un grupo de escritores llamado por Gertrude Stein la Generación Perdida: narradores norteamericanos nacidos a finales del siglo XIX que vivieron muy de cerca la Primera Guerra Mundial, su fin y la posterior desesperanza ante la destrucción masiva del hombre por el hombre. Otro rasgo que comparte el grupo, en el que se incluyen Fitzgerald, Hemingway, Faulkner, Dos Passos, Steinbeck… es haber vivido en ciudades de Europa tras la guerra. Estos escritores tendrían importancia capital, junto a los grandes renovadores de la narrativa europea del siglo XX (Kafka, Joyce, Proust, Huxley, Virginia Woolf…), en la gestación de la nueva novela latinoamericana, que inicia sus creaciones a finales de la década de 1950.

El Gran Gatsby (The Great Gatsby, en su título original en inglés) es una novela publicada en 1925 y descrita como el reflejo de la era del jazz en la literatura estadounidense. Está considerada como una de las obras más emblemáticas de la generación perdida. La historia se desarrolla en Nueva York y Long Island en los años 20 del siglo XX.  El público no acogió bien la novela de Fitzgerald cuando se publicó y se vendieron menos de 24.000 ejemplares hasta la muerte del autor. Durante la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial cayó en el olvido. En los años 50 se reeditó y encontró rápidamente un amplio círculo de lectores. Durante las décadas siguientes se convirtió en un texto estándar en institutos y universidades en todo el mundo. En algunas referencias es citada como una de las novelas más importantes de la literatura norteamericana del siglo XX.

El protagonista se hace llamar Jay Gatsby y persigue un solo sueño en la vida: recuperar al amor de su juventud, Daisy, de quien se separó años atrás por ser un pobretón que nada podía ofrecerle a una muchacha acostumbrada a vivir en la opulencia. Pese a ello, Gatsby no se resignó y consiguió hacerse rico, participando en negocios turbios. Cuando se reencuentra con su amada y parece que al fin va a conseguir su anhelo, la vida se encarga de destruir sus ilusiones. La novela está narrada por Nick Carraway, primo de Daisy y, como ella y Gatsby, proveniente del Medio Oeste norteamericano y  emigrado al Este en busca de una vida mucho más estimulante que la ofrecida por su tierra natal. Poco a poco, Nick se irá involucrando con la esquiva historia de Gatsby, que tanto él como el lector conocerán a retazos, en desorden, de forma parcial, pero con todas las claves para entenderla.

La crítica social de El gran Gatsby es severa: el individuo soñador, persistente que cambia incluso de nombre, que se crea una nueva identidad para abandonar su condición marginal y formar parte del grupo; así accederá a su acariciado deseo, pero es aplastado por una sociedad que, tras su boato, esconde su falta de seriedad, de compromiso y su incapacidad de sentir algo más que sus mezquinos intereses.
Tiene razón Vargas Llosa al relacionar a Jay Gatsby con don Quijote y Madame Bovary. Los tres pelean batallas de antemano perdidas que, sin embargo, los dignifican como seres humanos, al no resignarse a admitir sólo lo que la realidad les ofrece; a tener el atrevimiento de mirar más alto, de darle al mundo, gracias a su enfebrecida imaginación, algo que antes no tenía, aún cuando terminen apaleados o muertos. Por ello, esta novela reafirma la fantasía romántica de la ambición y el heroísmo personales de una vida dirigida o condenada a la consecución de un ideal.

Esperamos vuestros comentarios.


Club de Lectura Zamora : Bienvenido !

Autorizar

Contraseña Perdida

Registrarse